
Una enamorada de los mitos
Alma Labiur
6/17/2026



Si hay algo que me ha acompañado toda la vida con la misma intensidad que la escritura, son las mitologías. No una en particular. Todas.
Nací en el norte y como tal, las mitologías nórdica y celta son las que más me habitan. Esos guerreros fuertes y al tiempo tiernos como un corderillo, esas historias donde la naturaleza tiene voz y los pactos con lo invisible son tan reales como la tierra bajo los pies. Pero no me quedo solo en esas raíces.
La egipcia me crea una necesidad muy particular: no solo conocerla sino ampliarla, imaginar lo que sucedió más allá de lo que quedó escrito. La griega, cuna de tantas preguntas que siguen sin respuesta. La nórdica con su épica descarnada. La india, que podría ocupar una vida entera. Y Transilvania, ese territorio construido entre el mito y la realidad de Vlad el Empalador, donde la historia y la leyenda se confunden hasta hacerse indistinguibles.
Tengo una creencia muy clara: todo mito parte de una realidad o de la propia imaginación del ser. Ninguna de las dos opciones me parece menor. La imaginación que crea un mito es tan poderosa como el hecho que lo inspira, y las dos dicen algo verdadero sobre quienes somos.
Por eso no podría decantarme por una sola tradición. Hacerlo sería perderme parte del conocimiento que las otras tienen para alimentarme. Y yo soy muy poco dada a perderme cosas.
Todo eso vive en mis mundos, aunque no siempre se nombre. El druidismo en La Tierra de las Puertas, el pacto ancestral con el mar en Branara, las criaturas que no se parecen a ninguna mitología concreta porque beben de todas. Soy una tejedora, al fin y al cabo. Y los mitos son el hilo más antiguo que existe.

Nuestras Políticas
© 2025. Todos los derechos reservados.
Contacto
contacto@jandria.com
Redes sociales
Alma Labiur
La Tierra de las Puertas
Forja del Alma
